viernes, 20 de septiembre de 2013
Historia parte 4 (Final)
Caliandra llevaba esperando al mago casi una hora y seguía sin aparecer. Estaba sentada en el banco más cercano hasta escuchar un ruido que venía de atrás, se levantó esperando que fuera Mendal pero no era el, sino Kay.
Kay se dirijió hacia ella pero sin reconocerla.
-Perdone, ¿usted sabe donde esta el posadero?-preguntó Kay esperando un sí.
Caliandra estuvo pensativa durante unos instantes porque no sabía que responder y no queria decirle que ella tambien la estaba esperando.
-Lo único que le puedo decir es que al mediodía se encontraba en sus aposentos- dijo al fin Cali.
-Muchas gracias, a sido muy amable. Ahora si me disculpa me dirijo hacia allí-dijo Kay decidido.
Kay se fue.
Pero allí no encontró lo que buscaba.Se situaba entre hojas amarillentas (debido al tiempo) que habia sobre una larga mesa al fondo, una cama desecha su izquierda y un libro abierto encima de un viejo atril.
Kay se acercó al atril, y empezó a leer en voz baja el libro.No estaba escrito en su idioma, eran conjuros que no entendía,aun así los leyó.Pero no pasó nada, debía ser que el no disponía de ese don...
Y de repente, apareció Mendal por la puerta, y Kay se quedó sin habla al verle enfadado.
- ¿Pero qué has hecho?-preguntó Mendal enfurecido.
-Lo sé todo abuelo John, lo que no entiendo es por qué no me lo contaste antes...- dijo Kay tristemente.
-Pues muy sencillo,no quería ponerte en peligro.-dijo Mendal.
Kay no tardó ni un instante en responder.
-¿Peligro?, pero si eres un héroe para Venecia, ¿por qué me ibas a poner en peligro?-respondió Kay esperando una respuesta acorde a la pregunta.
-Lo sé, se que me llaman héroe y todo eso, pero es que la magia que poseo es tan poderosa,que temo hacer daño a los que quiero.Es por proteccción,no pretendo que lo entiendas, pero es solo por tu bien.Es mejor que nadie sepa que somos familiares.Y por lo de la posada, no te preocupes, te quedarás aquí sin pagar una sola moneda.-explicó Mendal.
-Está bien,pero antes me gustaria aprender algun conjuro sencillo...-dijo Kay sin poder terminar.
-¡No!..He dicho que no, que no quiero quiero que te metas en líos-interrumpió Mendal.
Kay se fue con algo de enfado a sus aposentos.
Mendal se fue rápido al patio trasero para encontrarse con Caliandra.
-¡A buenas horas, señor!-dijo Cali con demasiada paciencia.
-Lo sé y lo siento caliandra, e que debía explicaciones...-dijo Mendal escusandose, y prosiguiendo-Bueno, ya hemos hablado bastante,vamos a empezar las clases, que ya nos hemos retrasado demasiado.
-Me parece bien, señor-dijo Cali preparandose (cogiendo el arco del suelo)
Eran sobre cuatro de la tarde.
Tras unas dos o tres horas de clase, cada uno se fue a sus aposentos a asearse y vestirse para la cena.Además a Cali le faltaba hacer algunas habitaciones.
Cuando cada uno terminó lo que tenían que hacer, se fueron al comedor,olía a gloria.Karina es una estupenda cocinando.allí se encontraro a Kay sentado en una de las mesas del fondo, estaba con su zurrón.
Se saludaron los tres y, Mendal y Caliandra se unieron a Kay en la mesa.
-Os tengo que decir una cosa-empezó Kay tristemente.
-Dinos Kay, no esperes más,que me estoy empezando a preocupar-respondió Mendal.
Kay miró a Caliandra dulcemente, y depués se dirigió a su abuelo.
-Abuelo...me vuelvo a California-explicó Kay-...te agradezco todo lo que has hecho por mí, pero no quiero ser un estorbo para vos,el "gran mago Mendal".
Se dirigió a Caliandra y la besó.
-Desde que te ví asomada en esa ventana,me siento atraído por tí.-la explicó Kay-Este beso es de despedida, tampoco quiero ser un estorbo para tí.
Caliandra no sabía que decir.
-Pues me voy contigo Kay, yo no estoy convencida si te quiero o no,pero quiero solucionar ese problema yendome contigo.Si quereis vos,claro está-dijo al fin Caliandra.
Mendal miró a Kay, esperando la respuesta ante esa aportación.
-Por mí sí,me voy dentro de nada, si quereis veniros conmigo,prepararos para el viaje-respondió Kay algo mas contento.
Cali asintió.
-Ya que te llevas a mi ayudante, quiero que cuides de ella y las protejas-dijo Mendal a Kay cuando Cali se dirijía a sus aposentos-...ha sido como otra hija para mí
-No te preocupes abuelo, la cuidaré-dijo Kay seguro de lo que decía.
Karina les sirvió un plato de sopa a cada uno, y cuando terminaron, se despidieron y,Kay y Cali se fueron al puerto.
Mendal les veía con ternura mientras ellos se alejaban poco a poco y alegres.
Pasaron los años, y Kay seguía viendo a su abuelo muy a menudo,gracias a la magia de este, que podía transportarse a California cuando quisiese.Caliandra se sentía agusto junto a Kay y su familia en California.
Y Karina ayudaba a Mendal en todo,en lo que se refería a la magia y en lo de la posada.
Lo importante de esta pequeña historía es que todos estaban felices.O eso suponemos,hasta que se diga lo contrario...
FIN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario